Algunos de los signos de identidad andorranos siguen presentes en las antiguas casas tradicionales de alta montaña denominadas bordas.
En la
actualidad veinticinco de ellas han sido transformadas y acondicionadas
como restaurantes. El itinerario de las bordas permite
disfrutar de una arquitectura peculiar, una cálida y acogedora
decoración, y de la cocina tradicional andorrana elaborada con
productos de primera calidad.
Este itinerario es un recorrido por las tradiciones y el estilo de
vida de los antiguos habitantes y tiene lugar en todo el país. En
Andorra la Vella hay algunas bordas de referencia: la ”Borda Pairal 1630” y “La Borda Estevet”. De la primera, destacan los caracoles a la llauna,
la carne a la brasa, el cabrito lechón al horno, el filete de ternera
del país escalopado con foie de pato, la pastelería casera y 400
referencias de vinos y cavas. Las especialidades de “La Borda Estevet”
son la carne a la losa y los trinchados condimentados con productos de
temporada.
En Sispony (la Massana) se encuentra el “Molí dels Fanals" dónde la
familia Bellsolà prepara una inmejorable crema de cebolla, así como
carpaccios de bacalao y pies de cerdo con setas. En las afueras de la
Massana se encuentra la “Borda Raubert”, donde hace más de 30 años la
Familia Troguet Ribes prepara recetas tradicionales andorranas: el trinxat,
la escudella, la ensalada de mollejas, de queso o bacalao, la espalda
de cordero con setas, el bacalao a la andorrana; los higos con nata,
las cocas de canal o el helado de saúco.
Dirección a Ordino se encuentra el pueblo de Ansalonga. Allí está
“Cal Moixó”, una de las mejores cocinas de montaña: su espalda de
cordero al horno y el flan de turrón son excelentes.
Una de las bordas más populares del Principado es la “Borda de
l’Avi”, en la carretera de Arinsal. Su cocina es el resultado de la
perfecta simbiosis entre los productos tradicionales de montaña y la
cocina creativa. Además de sopas, ensaladas, carne a la parrilla o
guisada con una maceración de hierbas autóctonas, pescado, etc. los
fogones, la cocina visual, el ambiente íntimo y acogedor, ante la
chimenea y sus magníficas vistas hacen de esta borda una parada obligada en la ruta.
En Encamp y en concreto en la “Borda Vella d’en Joan” preparan
excelentes platos andorranos. En esta misma localidad está “La Borda de
l’Hortó”, con una de las mejores selecciones de embutidos típicos,
ensaladas elaboradas con productos autóctonos, paquete a la segoviana y
cabrito a la brasa.
¿Qué comer en una borda?
El itinerario de las bordas se caracteriza por el hecho que cada uno de los restaurantes tiene su propia personalidad. Los embutidos típicos como la donja, la secallona o la bringuera, maridados
con las mejores añadas de vinos son el punto de partida gastronómico de
estos restaurantes como lo es también el mar y montaña. Además de las
habas con chipirones, aquí es recomendable saborear el churrasco
andorrano con denominación de origen, la escudella en invierno, las setas o la trucha en temporada.
(16/03/09 ) | Fuente: Turisme Andorra
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